Por qué practico Pilates

Por qué practico Pilates

En este artículo quiero contarte porqué hago Pilates, qué beneficios he notado desde que lo practico, porqué empleo este método con mis clientes y los motivos por los que te animo a que lo practiques en casa.

 

Qué es Pilates y cuáles son sus beneficios

Pilates es un método de acondicionamiento físico que se basa en el trabajo de la musculatura profunda. Esos músculos que estabilizan la columna y las articulaciones.

Algunos de los muchos beneficios asociados a la práctica de Pilates son:

Mejora la postura y la conciencia corporal

Cuida tu espalda, previene y disminuye los dolores de espalda

Te ayuda a recuperar o prevenir lesiones

Tonifica los músculos de todo tu cuerpo

Fortalece tus huesos

Mejora la flexibilidad y la movilidad de tus articulaciones

Libera la respiración

Mejora el equilibrio y la coordinación

Incrementa tus niveles de energía haciendo que las actividades cotidianas te resulten más fáciles

Genera sensación de bienestar y serenidad mental

 

Pero ¿por qué practico yo este método?

¿Qué beneficios he notado desde que hago Pilates?

Y ¿por qué lo utilizo tanto en mis clases con mis clientas?

Beneficios del método Pilates

 

Lo que Pilates ha supuesto para mi

Como ves, son muchos los beneficios del método Pilates. Sin embargo, cada persona sentirá unos más que otros, o incluso alguno que no aparece en este listado.

Y es que cada persona somos diferente y los resultados varían en función de como tú eres, de tu ritmo de vida, del deporte que realizas o has realizado antes, de si tienes alguna lesión o sientes alguna molestia.

Esto es lo que me aporta a mi Pilates:

Pilates me enseñó a escuchar y a cuidar mi cuerpo

Hasta antes de conocer este método, nunca había hecho ejercicio escuchando a mi cuerpo ni tomando conciencia de él. De hecho, todo lo contrario, cuando daba clases de aerobic, estaba más pendiente de la música y de la coreografía, que de cómo me estaba sintiendo o de cómo me movía.

Moverme sin prestar atención a mi cuerpo tuvo su precio, acarreé durante años una fascitis plantar que no se iba a pesar de pasar por el fisio cada mes.

No me duele la espalda

Tengo una pequeña escoliosis a nivel lumbar así que siempre me solía molestar esta zona. Sin grandes dolores, pero siempre estaba ahí. ¡Ahora llevo años sin dolor en la zona lumbar! Este ha sido uno de los grandes beneficios que el Pilates me ha dado.

Cuando paso muchas horas frente al ordenador tiendo a acumular tensión en el cuello. He probado diferentes sillas, ajustar la mesa y hacer descansos, pero los días que hago oficina, no consigo evitar la rigidez en los hombros y las cervicales.

¿Qué hago esos días? Tengo comprobado que si me quedo inmersa en el trabajo y no hago descansos frecuentes, estiramientos y movilizo esta zona, me duele más.

Así que, o bien hago un entreno en casa a mitad de la jornada, o lo realizo al finalizar las horas de trabajo. Porque sé dedicando un ratito a hacer Pilates la tensión del cuello se va y estoy previniendo que vaya a más.

Si vas dejando que se acumule día tras día sin hacer nada, al final puede llegar una lesión. Así que, por muy cansada que esté, cada día dedico unos minutos a entrenar y a cuidarme.

Tonifica mis músculos

La intensidad de los ejercicios fue uno de los aspectos que más me sorprendió en mis primeras clases de Pilates. El hecho de moverme de manera controlada activa de manera más intensa mis músculos.

Desde fuera parece que el movimiento está siendo facilísimo, pero yo siento en acción a todo mi cuerpo.

Me hace sentir fuerte y me ayuda a mantener una postura erguida con facilidad.

Salgo de la clase llena de energía

Al movilizar todo el cuerpo en cada clase, tengo la sensación de ser más ligera, como si las tensiones se hubieran esfumado. Al principio siempre decía “es como si me hubieran quitado de encima una mochila pesada”.

Me noto en una postura de mayor presencia, erguida.

 

Me siento fuerte física y mentalmente, con la sensación de que ser dueña de mi vida.  Hacer Pilates desafía mis límites y me convierte en una mejor versión de mi misma.

Es mi momento de relax y desconexión

Durante la clase de Pilates únicamente hay espacio para las sensaciones que noto en cada movimiento, para cada respiración.

Tras este break vuelvo a mis tareas más calmada y la mente más serena. Ya me ha pasado muchas veces que estoy bloqueada y agobiada por alguna tarea y tras el entreno, llega de golpe la solución.

Nuestra mente también necesita un respiro.

Respira Pilates.

Estiramiento de Pilates

 

Porqué Pilates es el método que más uso con mis clientas

Tras ver los beneficios del Pilates en mi misma, no tardé en empezar a incluirlo en mis clases.

Después de casi 10 años poniéndolo en práctica, estos son los motivos por los que lo recomiendo:

Es un método que se adapta a cualquier nivel de condición física y a cualquier edad

He entrenado con personas recién salidas de una operación de espalda, rodillas u hombros. Y he trabajado con deportistas.

He entrenado con chicas de 18 años y con señoras de hasta 86 años.

Y en todas ellas, el Pilates les ha ayudado a mejorar su forma física y su nivel de bienestar.

Como profesional te da una cantidad infinita de recursos para adaptar la clase a las necesidades de cada persona.

Se obtienen resultados rápido

No me gusta la palabra rápido porque a la hora de cuidar nuestra salud no se trata de conseguir resultados rápidos, si no de crear un verdadero estilo de vida saludable. Aprender a cuidarnos y mantener esta actitud en el tiempo.

Aún así, en una sola sesión de Pilates ya se perciben cambios.

Las impresiones más comunes tras la primera clase son: “no sabía que tenía estos músculos”, “me noto más alta”, “noto alivio en mi espalda”, “siento mi cuerpo más relajado y al mismo tiempo más activo”.

Es una manera ideal de iniciarse en la práctica de ejercicio

Si llevas mucho tiempo sin hacer ejercicio o no te gusta machacarte, Pilates es una buena vía de entrada a una vida más activa.

Son ejercicios suaves y de bajo impacto que se adaptan a tu nivel. De esta manera, a medida que mejora tu condición física, aumenta tu capacidad y tolerancia al esfuerzo.

No vives la clase de Pilates como una lucha ni un castigo para tu cuerpo, sino como un regalo agradable y que te hace sentir bien.

Poco a poco te vas poniendo en forma y te apetece moverte y probar nuevas actividades.

 

Pilates para personas mayores

 

Porqué recomiendo practicar pilates en casa

Llevamos una vida sedentaria y practicar una hora de ejercicio a la semana no significa que ya no seas sedentaria.

Por eso, aunque realices clases presenciales una o dos veces por semana, puedes complementarlas con ejercicios en casa. Unos minutos al día de estiramientos, movilidad articular y ejercicios de fuerza harán que llegues a tu próxima clase en mejores condiciones.

Semana a semana notarás que avanzas, que haces los ejercicios con mayor facilidad y terminas tus días con mucha más energía.

Las ventajas de realizar Pilates en casa son:

  • No dependes de los horarios de las clases ni gastas tiempo en desplazamientos
  • Entrenas en el horario que mejor se adapta a ti
  • Haces los ejercicios a tu ritmo, puedes parar la clase o dedicarle el tiempo que necesites a tus ejercicios favoritos
  • Con 15 minutos puedes hacer una buena clase, los ejercicios son globales, es decir, trabajas todo tu cuerpo en cada uno de ellos
  • No necesitas materiales especiales así que puedes practicar en tu casa, en la oficina o mientras viajas
  • Disfrutas de una mayor intimidad, así puedes concentrarte en ti sin que nadie te distraiga

Si estás decidida a empezar ten en cuenta estas consideraciones:

  • Empieza poco a poco, elige ejercicios que se adapten a tu nivel
  • No fuerces tu cuerpo. Es importante que estés concentrada en tu cuerpo para hacerte consciente de tu movimiento y de tu postura
  • Si un ejercicio duele no se hace
  • Trabaja con una entrenadora que te proponga qué ejercicios hacer según tus necesidades. Así sabrás qué hacer cada día y podrás preguntarle las dudas que te surjan

Únete al reto Pilates en casa que estoy organizando. Del 22 al 29 de enero compartiré clases en vídeo, qué necesitas para hacer Pilates en casa, cómo gestionar mejor tu tiempo o conseguir la motivación que necesitas para ser constante.

¡Me uno al reto Pilates en casa!

 

Y tú, ¿por qué practicas o te gustaría practicar Pilates? ¿Qué beneficios te ha aportado hacer Pilates? Te leo en los comentarios 😉

 

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Emma - 28/01/2019

Yo también soy profesora de pilates y empecé como tú dando clases de spinning, fitness, aerobic, etc. Y al igual que tú, cuando descubrí el Pilates me enganchó.
Además de todos los beneficios que comentas, me gustó porque me quedaba con una sensación de haber trabajado sin terminar exhausta, como en otro tipo de ejercicios. Me daba energía y a la vez relajación.
Sí lo pruebas, repites 😉

Responder
    Ana Rivas - 28/01/2019

    Hola Emma, hemos pasado un proceso similar entonces 🙂 A mi también me sorprendía que sintiendo que había entrenado todo mi cuerpo, en lugar de acabar agotada, me notaba con más energía que antes de la clase. ¡Es genial esta sensación!
    Gracias por compartir tu experiencia!
    Un abrazo!

    Responder

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