Ejercicios de relajación para los días que llegas a casa hecha polvo

Ejercicios de relajación para los días que llegas a casa hecha polvo

 

Vivir bajo estímulos estresantes constantemente es agotador. Para permitir que nuestro cuerpo se recupere y renueve energías necesitamos encontrar momentos de verdadero descanso. Por eso, te propongo una secuencia de ejercicios para relajarte y eliminar tensiones esos días en los que llegas a casa que ya no puedes más.

 

Vivir en alerta

Hasta hace dos días vivíamos en cuevas, salíamos a cazar y nos enfrentábamos a situaciones reales de peligro. Ante una amenaza así, el cuerpo se preparaba para huir o luchar creando una serie de cambios a nivel fisiológico.

Y lo sigue haciendo. Pero ahora, las señales de alerta son otras: llegar tarde, un mensaje del jefe, obligaciones familiares y laborales o una lista de tareas interminables. Estos estímulos estresantes disparan la señal de alarma en tu cuerpo.

Mientras que antes esta respuesta sucedía de manera puntual, ahora nos enfrentamos a situaciones de manera frecuente, en algunos casos vivimos en ellas permanentemente.

Imagínate vivir con la ansiedad de que un león te está persiguiendo constantemente. Pues tu cuerpo se cree algo así. Y es agotador.

En este artículo te contaba cómo es un cuerpo y una mente estresada.

 

estrés

 

Qué sucede cuando aparece el estrés

Cuando nuestro cerebro reconoce una situación amena pone en marcha automáticamente una serie de mecanismos que afectan a todo tu cuerpo. Se liberan hormonas del estrés y se envía sangre a las extremidades, que son las que nos permiten luchar o huir.

Por tanto, el aparato digestivo y demás órganos reciben menos flujo sanguíneo y no pueden hacer su función de forma apropiada.

Las hormonas del estrés que se han liberado, inhiben la función del sistema inmunológico para ahorrar energía. Así que disminuye nuestra capacidad para defendernos de las bacterias y virus y somos más proclives a enfermar.

Esta puesta del cuerpo en modo defensa afecta a nuestra capacidad para razonar, procesar la información y pensar con claridad. Pensamos de manera más lenta.

Teniendo en cuenta todo esto, es normal que se altere nuestro comportamiento y humor.

 

Si estás en modo protección no puedes descansar

En relación al estrés, nuestro cuerpo se comporta de dos modos. Si percibe amenazas activa los mecanismos de protección, si no hay peligros a la vista activa las funciones de crecimiento.

Estar en modo crecimiento significa que el cuerpo se dedica a recuperarse, regenerar tejidos y producir reservas de energía. Pero ya has visto que las respuestas frente al estrés dificultan que se lleven a cabo estas funciones.

No puedes descansar bien ni relajarte si estás pensando que corres peligro ¿verdad?

 

La importancia de los hábitos

Hemos comentado que el estrés es una respuesta automática que se pone en marcha “sin nuestro consentimiento”. Pero de igual modo que parpadeas de manera automática y al mismo tiempo puedes controlarlo, también puedes gestionar el estrés a través de los hábitos.

Unos hábitos saludables permiten que nuestro cuerpo consiga restablecerse del esfuerzo que realizamos cada día. Y estos tres hábitos pueden llevarte al modo de crecimiento, donde la energía crece 😊

Beatriz Blasco nos propone 5 técnicas para crear un nuevo hábito que dure en el tiempo.

 

descanso y relajación

 

El descanso

La realidad es que tenemos pocos momentos de verdadero descanso.  Los tiempos de descanso se han convertido en “voy a mirar el whats app y las redes sociales”.

Necesitamos momentos de calidad que nos ayuden a recargar las pilas y a desconectar de verdad. Algunas ideas son:

  • Irte a dormir una hora o media hora antes
  • Alejarte del móvil durante el tiempo de descanso en el trabajo
  • Pasear o simplemente cerrar los ojos unos minutos
  • Escuchar música
  • ¡Reírte!

 

Los pensamientos

Tus pensamientos crean tu realidad. Miguel Ángel Ibáñez lo define muy bien con este esquema:

Tus pensamientos de siempre (automáticos, repetitivos y condicionados por tu pasado) -> te llevan a tomar las decisiones de siempre -> a realizar las mismas acciones de siempre -> vivir las mismas experiencias de siempre -> experimentar las mismas emociones de siempre -> y volver a los mismos pensamientos de siempre.

Y el cuerpo reacciona a estos pensamientos igual que si los viviese, como si fueran experiencias reales. Por eso, ser conscientes de lo que pensamos y crear nuevos pensamientos te lleva a una nueva realidad.

A través de la visualización puedes introducir pensamientos, imágenes y emociones positivas. Me encanta la propuesta de Patricia Ibáñez para conseguir que tus visualizaciones estén alineadas con tus creencias y objetivos y tengan un impacto positivo en ti.

 

El ejercicio físico

La vitalidad se ve afectada por dos tipos de energía: la energía superficial y la energía profunda o vital.

Mientras que el estrés roba nuestra energía vital, el ejercicio físico, puede restar energía superficial, pero al mismo tiempo favorece que nos recarguemos de esa energía profunda, una energía mucho más intensa.

A través del movimiento los músculos liberan la tensión acumulada, se relajan y reciben oxígeno y nutrientes.

A nivel mental, el ejercicio te aleja de las preocupaciones permitiéndote desconectar y calmar tu mente.

Para lograrlo, te recomiendo ejercicios propioceptivos, como el Pilates, y movimientos suaves y lineales, como los balanceos.

Este tipo de ejercicio modula el nivel de alerta y favorece el estado de relajación. Y es en este estado donde las funciones de crecimiento se activan.  

Puedes experimentarlo en tu propio cuerpo con la sesión que te propongo hoy. Una sesión con ejercicios suaves y relajantes, centrados en respirar y sentir.

¡Espero que la disfrutes!

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